Vives en todos mis rincones
Eres bandera del insomnio.
Sabes a café recién hecho.
Con labios de algodón me besas.
Dos esferas impacientes son tus ojos
Esos que me miran a destajo
Desbocando el irrefrenable deseo de besarte.
Desnuda, tu piel me abriga.
Me acaricia tu cuerpo erizado.
Me encuentro, en cada uno de tus besos, perdida
de razón, de mí sin ti, de templanza y orbayo.
Me salvas del tiempo imparable,
El día ahoga en tu voz su último aliento.
Contigo los sueños se vuelven materia.
¿Qué tienes?
¿Quién eres ?
Dimensión horizontal en la que vivo.
Todas las preguntas son retóricas.
Tú eres respuesta a cada una.
Haz que pase el tiempo rápido,
Cómete las horas que separan
A este cuerpo que te busca en cada esquina.
