Cuando no hay control, cuando le dejo salir yo olvido, cuando el entra algo muere en mi alma, me lo cruzo en las calles, lo veo en los escaparates...aparece como Alicia a través del espejo.
No hace falta que recuerde...no soy el rey de copas, solo soy un dos en la baraja, cuatro fichas en un tablero de parchís...conoces cada linea de mi mano y me convences. Tu huyes y yo espero, pero no hace falta llevarte a la gloria vestida de novia por aparentar, no hacen falta los ramos de flores no sanan dolores si busco y no estas.
No pretendo transformarte, solamente si prestamos atención ay y esperarte, escucharte y desnudarte...si tus ojos y tus labios son mi cielo como descuidarte.
No hace falta decir que es perfecto fingir que eres mía.
PD; espero que se te meta esta idea en la cabezota preciosa.
<< odiarte solo es el principio de lo mucho que te quiero>>