Elijo canción, enciendo una vela y me pongo a escribir…
Hace un frio familiar hoy, de esos que solía hacer en casa.
Apenas recuerdo los tiempos de la chirimoya cuando la sonrisa era menos forzada
que ahora y los sueños no se quebraban con tanta facilidad.
Si rebusco, las canciones me traen el sabor amargo de la
despedida, la frialdad de una puerta que nunca tuve que abrir, los recuerdos
que borre a base de golpes y lágrimas secas que nunca salieron de mis ojos. Las
palabras vienen a mi cabeza. Un sonoro y rotundo pensamiento. “- Te equivocaste”
En algún punto abandone mis instintos para darle crédito a
lo que el entorno me dijo en un susurro maldito y yo solamente me equivoque.
Las canciones me traen mil formas nuevas de haber vivido,
mil formas de transformar los mil y un finales infelices de los cuentos que
nunca me leyó mi madre al dormir.
Por un momento intentaré ser concreto en uno cuantos puntos…
Me faltó la fuerza para decidir que mi vida estaba tras una cámara
en el momento justo y preciso, me di cuenta tarde y puse un parche donde debería
haber puesto un grito en el cielo bien grande. Llegue tarde y ahora me veo
cogiendo las bandejas que tenía que haber cogido hace años para lograr el sueño
que tan fuerte sonó en mi cabeza el día que me dieron la charla en el salón de
actos del colegio.
Aprendí tarde a decir un te quiero.
Me falto decisión para ambicionar mi sueño tardío y crecer
en la gran manzana. Deje que decidieran por mí y me refugie en mi pequeño mundo
de esperanzas viendo como los mil pájaros que debería tener en la palma de mi
mano volaban y me cegaron las palabras.
Llegue tarde a decir un te quiero.
Cuando termine de soñar en el pequeño mundo que me quedó encontré
una luz y me deje llevar, cometiendo el mismo error que cometí en aquella sala
del colegio. Salí corriendo con una gran venda en los ojos y de nuevo esos
susurros me indicaban la “mejor opción”
Y como huir no trae nada bueno cuando la venda cayo de mis
ojos me encontré en pie frente a una puerta que nunca debí cruzar. Un
escalofrío que recorrerá mi cuerpo en cada llave que gire y en cada puerta que
abra.
Llegue pronto a decir un te quiero.
El dolor me paralizo y entonces mire hacia atrás. Mire mis
errores, las lágrimas que derramaron por mí y por mi mala cabeza y no soy capaz
de reescribir el guion. Archive mis recuerdos en canciones que ahora escucho
para poder escribir trozos de mi dolor.
Olvide quererme.
Pero el día que menos te lo esperas te pones música,
enciendes una vela y mientras fumo un cigarrillo vuelves a la carga tecleando
con fuerza y dejando salir palabras y palabras, con más o menos sentido, no lo sé…he
perdido el ritmo en este baile.
Ahora busco paso a paso el camino de vuelta a casa. Trenzando
mis pensamientos con sueños nuevos y con el alivio de escuchar nuevos acordes,
nuevos versos…
No sé mucho sobre el mañana, no confío en él. Pero no dejare
de escuchar nuevas canciones…
Tyler Ward – Ho Hey
Aquí se quebró mi corazón, aquí me perdí y aquí comencé de nuevo.