click !
Poco más que añadir... Sólo cerrar los ojos y cantar.
Mientras el calorcito del sur llega hasta mi ventana del norte.
No te vuelvas tan soso; que no te pega.
Escucha amigo esta historia de unos duendes que viven conmigo...tienen sus derechos,tienen la nariz muy gorda, la cabeza grande, los ojos pequeñitos y siempre están de vacaciones cuando canta la gallina.