
Para los curiosos ojos que nos miren desde la red buscando recetas de chirimoyas va dedicado este texto que por suerte o por desgracia no tiene nada que ver con esas grandes y maduras frutas verdes (( que por supuesto tanto me gustan )).
Estoy muy lejos de ser un hombre perfecto y como dijo Borges, si volviera a vivir cometería más errores, me equivocaría otra vez, como dijo Fito y como dice mi Padre "quien tuviera veinte años y lo sabío sabío..."
No soy capaz de describir la sensación de vacío que deja el despedirte de tu madre o tu padre cuando vas a verlos cada uno por un lado, lo difícil que se hace separar los días de navidad.
La putada de crecer rápido porque lo que necesitan no es que juegues, si no un mediador de sus batallas, lo que cuesta encontrar el camino mientras lo que tienes a tus pies se desmorona y todo lo que tocas se convierte en cenizas...
Morena no quiero que te vayas, quiero que seas mi heroína, alguien que después de trabajar, estar con sus hijos, hacer de comer o cualquier cosa agotadora que haga en el día de pronto tenga el detalle de ir a las 20:30 a una clase de aerobic para sentirse en forma y estar guapa para su marido ( y encima contarselo al monitor simpatiquisimo y wapo que haya en un futuro porque siempre los monitores de aerobic son wapos y simpatiquisimos ) y justo después de eso abrazar con el mismo cariño a una persona hasta envejecer.
Creo que una de mis penas sera no poder ver envejecer a mi padres y creo que es algo que de verdad me da rabia, como la rabia que me daría perderte a ti chirimoya.
Me pregunto donde estas...y porque no estas cantando bajo la lluvia conmigo*