Ordeno tórpemente los folios repartidos por mi mesa en un intento de reunir los minutos invertidos en papel en un montoncito que rápido pasará a la historia de mañana. Escribo parte del pasado casi antes de que se transforme en presente; demasiado rápido el viaje para mi billete de turista. Escucho música de jazz, parece que es lo único que me aleja del raciocinio en un día como hoy.
Prometiste pasarte por casa, pero no lo haces. Destello fugaz de un príncipe de cuento en 3d que teme ser desarmado. El sábado volví al cine con él; con el de siempre, con el que escribió las primeras palabras en mi historia del amor. Es un intento frustrado...puede que ni siquiera sea un intento. La última vez fui yo quien decidió tomar la salida de emergencia y ahora, aparezco después de un incendio que apenas dejó un resto del estreno cinematográfico colgando de la fachada calcinada para recoger los escombros, repasar los daños...apagar la última fogata residual. No se siente ningún ruido. Silencio absoluto, de luto como el de los días de guardar. Se escuchan a lo lejos los ruidos inequívocos de alguien que se aleja, dándose así por vencido en esta guerra bilateral.
No encuentro ese "boom", ese "clic", ese "eureka"...
Puede que sea este el descanso largo, el de 30 minutos, que se permite a las pelis que duran más de 3 horas (titanic, recuerdo). Puede que se enciendan de repente los focos, deslumbrando con su inmensa intensidad a los presentes y que descubran a los verdaderos protagonistas. Puede que siga toda la vida rodando y no releve a nadie los mandos de la cámara por miedo al final. Sigo dudando de mí, de ti, de él y de ella. Desencantada como campanilla sin polvo en sus alas, con los pies más en el suelo de lo que me gustaría. Vislumbro el futuro próximo grisáceo que transciende lentamente a uno un poco más ligero. Sueño y aprendo medicina. Me dedico a los de casa, no se habla de otra cosa que de boda. Mi hermano se licencia y mis papis se acercan al fin de la vida laboral.
La vida es transformación, dinamismo, idas y venidas. Es vértigo, miedo, besos ... sexoo ! Y yo, aquí, taciturna por la insensatez de buscarme cuerda en una historia desequilibrada, me siento feliz de escribirte estas líneas inconclusas que, como siempre, nos alejan de sacar algo en claro, pero nos acercan; que no es poco.
Buenas noches, lindo =)